domingo, 24 de octubre de 2010

Falso amor

Deambulando en este mundo hipócrita y de razones vanas, rodeado de miles de atormentados rumbos, he caminado por cientos de veredas que no conducen más que a la desgracia acompañadas siempre de la tristeza y desilusión, aquellas que a cada día en nuestras vidas están, a las que sabremos nunca nos decepcionaran, ya que tomadas de la mano cada día de nosotros van, caminando paso a paso con nosotros seguirán, indiscutible es nuestro andar con ellas inimaginable es nuestra vida sin ellas. Día a día con nosotros de la mano van a nuestro lado siempre estarán, no como el falso amor que muchos nos han de querer demostrar, no que como aquellos que nos juraron lealtad y nos dejaron de lado al final.


Y por qué más preámbulo de aquellos a quien tanto quisimos, a quienes nuestras vidas quisimos dar , a los que según nuestras creencias, nunca nos dejarían en el olvido y siempre a nuestro lado iban a estar, viles mentiras acompañadas de aquella arrogancia mutua, en la que confiamos, como la confianza ciega que un perro tiene hacia su amo.


He pues aquí la gran discordia, la ceguedad que tanta luz nos creó, aquella luz que quisimos, aquella que pensamos era el verdadero motivo de nuestro andar, aquella luz que nos sacaría del oscuro sendero, aquella que nos rescataría de estas inmensas tinieblas. Cruel es pues la realidad, ya que solamente de un simple relámpago, de aquellos deslumbrantes e incontenibles que solamente en un instante se esfuman y quedan a la nada, solamente un instante de ellos vemos y luego pronto a la nada nos dejan, a la nada nos olvidan, y al instante en oscuridad nuevamente nos invadimos.


Por qué seguimos aquello que tanto la atención nos llama, por qué solamente en ese momento lo vemos, por qué no podemos ver más allá de lo que solo representa, es acaso solo un instante de verdad o solo un instante de mentira, en la que creemos ver lo que queremos, en el que creemos ver aquello que tanto anhelamos, pero solo en unos instantes se borra, como si solo un recuerdo en la memoria se escurriera.


A quien no le encantaría creer que ha encontrado el sendero que toda su vida pidió, pero a quien no le ha tocado saber que es toda una mentira que en su vida ocurrió, solamente otro trágico evento que simplemente nos acompañó, que momentáneamente a nuestra vida llego, pero así seguiremos, aferrados, desesperados, esperando que llegue nuestro momento, nuestra oportunidad, para poder al fin encontrar lo que mucha gente llama amar. 

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